Los sueños se desvanecen al despertar como la espuma de las olas en la arena del mar.



Los sueños siempre se desvanecen como espuma, es así al despertar, puedes tener muchos sueños muchos colores y muchas visiones, tan claras que parecen escaparse de la irrealidad para permanecer en el mundo terrenal, pero al fin de cuentas casi siempre desaparecen.

A veces es posible mantener los sueño intactos, es posible encerrarlos en una esfera de luz tenue siempre y cuando tu despertar se justo en el momento del amanecer,  cuando los primeros reflejos de la estrella blanca como imperceptibles luces  cruzan los lejanos cerros y el infinito horizonte aun lleno de penumbra, en ese momento cuando el frio de la madrugada y el aire puro se siente al respirar, cuando todas las personas aún duermen hay una ligera oportunidad.

Cuando un hombre logra encerrar un sueño en esa esfera de luz, puede almacenarla a su vez dentro de su corazón, pues los hombres también tienen corazón a pesar de su dureza, a pesar de que el corazón este encerrado por una cubierta de piedra y metal, las esferas de luz de los sueños tienen la costumbre de encerrarse ahí, entran ahí con suma facilidad y se almacenan una tras otra, en recuerdos  y situaciones  fascinantes que solo los sueños permiten realizar.

A veces estos sueños son compartidos, a veces son impulsados por feromonas femeninas, que mediante sus palabras se conforman en posibles visiones futuristas, a veces se alimentan mediante besos distantes, y palabras de amor nacidas de la nada, a veces son impulsadas por un sentimiento y logran conformarse, a veces parece que pueden llegar a concretarse a veces parece que pueden llegar a perderse, a  veces se tornan tan fuertes que aun plasmados en palabras fáciles de decir y sentimientos difíciles de olvidar tarde o temprano te das cuenta que desaparecerán.

A pesar de esto lo peor que se puede hacer es dejar de soñar, no importa si con claras evidencias de falta de sueños te das cuenta que cada vez son más difíciles de conformar, si en cada ocasión se olvidan con más facilidad, si cada vez resultas invadido por el mundo terrenal, por la cotidianidad, por el ir y venir del mundo real, lo peor que puedes hacer es dejar de soñar y dejar de intentar atraparlos... finalmente son tus sueños, nadie ni la persona mas amada te los puede quitar, no importa si los cumples  o si no los cumples, son tus sueños, muchas veces son tus metas, a veces alguien entra en ese juego, te acompaña y por momentos parece que contigo los quiere atrapar, pero si se sale del juego de los sueños no hay por qué claudicar, que mas da..

Seguir soñando es finalmente lo único que me aleja agradablemente de la realidad...